Los incidentes en Trinidad ocurrieron antes del paro
La noche del lunes, personal convocado por el Comité Cívico del Beni para promover el paro mediante altavoces instalados sobre un auto fue atacado por mototaxistas del sector afín al Movimiento Al Socialismo (MAS), en un incidente que fue incluso más grave que los ocurridos durante la jornada de la movilización.
El hecho se dio cuando los dos encargados del equipo de amplificación pretendían guardar los parlantes en la sede cívica. Entonces, fueron agredidos por los seguidores del MAS, que rompieron los vidrios de la vagoneta de Carmelo Saucedo y le causaron varias abolladuras al vehículo.
Con ese antecedente, la jornada del martes estuvo tensa, en especial en la zona del mercado Campesino y del mercado del barrio Pompeya, donde hay gran presencia de gremialistas que son partidarios del Gobierno central. En esos lugares no se dejó que la fuerza denominada ‘policía cívica’ tomara el control para obligar al cierre de los puestos de venta.
Al frente estuvo un grupo de choque del MAS, liderado por el delegado presidencial en Trinidad, Palmiro Soria, que con sus acompañantes munidos de celulares realizaron una vigilia permanente alrededor de los centros de abastecimiento, donde se observó la presencia de Isaac Ávalos, secretario general de la Confederación de Trabajadores Campesinos.
La Policía evitó los enfrentamientos, por lo que sólo se gritaron consignas a favor del Gobierno y de las autonomías. Según el informe del comandante Adolfo Espinoza, no hubo casos graves que lamentar.
En las provincias, en localidades como Guayaramerín, Rurrenabaque y San Borja, hubo apoyo al paro.
En Riberalta, el movimiento cívico logró paralizar el aparato productivo regional y sumó apoyo popular para la protesta contra el Gobierno.
Los dirigentes permitieron el funcionamiento de los mercados y centros de abasto hasta las 9:30. Luego, las brigadas cívicas, integradas por mototaxistas y los miembros de la denominada Unión Juvenil Riberalteña recorrieron la ciudad para persuadir a los renuentes y paralizaron la ciudad casi por completo.
Las empresas beneficiadoras de castaña, la Subprefectura, Alcaldía, bancos, almacenes, cooperativas y otras reparticiones públicas y privadas cerraron sus puertas.
Las instituciones sociales afines al Gobierno y los partidarios del MAS convocaron al trabajo en la beneficiadora de los zafreros y fabriles de la castaña.
Cerca a las oficinas del Comité Cívico se registraron algunas refriegas y la Policía desplegó uniformados a fin de pacificar los ánimos.
En el área rural se reportó el acatamiento a la medida. Los pontones fueron retirados de los ríos y se paralizó el transporte interprovincial e interdepartamental.
En Pando no hubo ni los pontones
El paro en Pando fue total, al extremo que ni siquiera trabajaron los pontones que permiten cruzar los ríos de la Amazonia boliviana.
De acuerdo con el informe de la radio Panamericana, los principales puntos de bloqueo se ubicaron en el puente internacional y a tres kilómetros de Cobija.
“Tampoco había paso en Peña Amarilla, ruta por la que se va a Beni. Los pontones no fueron habilitados en el río Madre de Dios ni en Riberalta”, dijo el periodista René Siviora.
La dirigente cívica Ana Melena de Suzukio dio una conferencia de prensa al caer la tarde, en la cual se declaró conforme con el apoyo recibido de la población.
Entre tanto, el periodista Juan Carlos Rossel le manifestó a EL DEBER que hubo un amago de enfrentamiento cerca a las 10:00, cuando algunos comerciantes de la avenida 9 de Febrero intentaron abrir las tiendas, pero se lo impidieron los vecinos de la zona y los piquetes de bloqueo. La Policía intervino para evitar peleas.
Como gran parte de la población viene por trabajo y come en pensiones, este servicio y el de las vivanderas atendió hasta la mitad de la mañana. El alcalde, Luis Flores, dijo que no apoyaba el paro y mandó a trabajar al personal al área rural.


Meneame
del.icio.us
Peloponeso y alrededores, donde las llamas dejaron ya al menos 57 muertos y alcanzaron la histórica ciudad de Olimpia, mientras Italia y Bulgaria combaten numerosos focos de incendio en medio de una fuerte ola de calor que afecta a toda la región.
